¿Tengo que devolver las ayudas? ¿Tengo que esperar a que finalice el plazo de protección de la vivienda? ¿Debo comunicárselo a la administración? ¿A que administración? ¿a la local? ¿a la autonómica? ¿Tengo que pagar impuestos? ¿Va a afectar a mi declaración de la renta?
¿Qué modalidades de VPO existen actualmente? ¿Cuál es la modalidad que más me favorece según mis ingresos? ¿Qué modalidad es la que da más ayudas? ¿Cómo relleno toda la documentación que me exige la administración? ¿Qué bancos tienen convenios con el ministerio? ¿Quién me ofrece los préstamos más favorables para comprar VPO?
¿Qué banco o caja me puede ofrecer el mejor préstamo? ¿Cómo está el mercado de las hipotecas? ¿Quién tiene los mejores diferenciales? ¿Qué banco me cobrará menos comisiones? ¿Cómo están ahora mismo los tipos de interés? ¿Firmo con interés fijo o variable? ¿Cuanto me va a cobrar la notaría?
¿Necesito tasar la propiedad? ¿Quién me ofrece la mejor tasación? ¿Que precio le pongo a mi piso? ¿Quién corre con los gastos de escrituración? ¿Cuanto me va a cobrar la notaría? ¿Quién asume los gastos de contribución? ¿Puedo vender una vivienda heredada? ¿Qué impuestos tengo que pagar como comprador? ¿Y como vendedor?
El primer trimestre de 2011 ha vuelto a dar otro mordisco a los precios de las casas. El metro cuadrado de vivienda libre registró una caída del 4,7% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2010, mientras que en tasa intermensual el descenso fue del 2,6%, una de las más agudas de los últimos años. Desde sus máximos de marzo de 2008 el precio del metro cuadrado acumula una caída de 15,4%.
Según la estadística del Ministerio de Fomento, el metro cuadrado de la vivienda libre se pagaba en el primer trimestre a 1.777,6 euros.
La estadística oficial, basada en los datos que facilita la patronal de las agencias tasadoras, Atasa, refleja también una sensible caída del 51,5% número de viviendas tasadas hasta marzo respecto a las contabilizadas en el trimestre anterior y un 46,4% menos que hace un año, una caída que Fomento achaca “al descenso en la producción de viviendas durante estos últimos años”.
Desde el pasado 1 de enero, la desgravación fiscal por adquisición de vivienda habitual se mantiene sólo para las rentas más bajas, es decir, aquellas rentas anuales inferiores a 17.000 €, desaparece para las que logran superar los 24.000€, y para aquellas que oscilen entre 17.000€ y 24.000€, se reduce proporcionalmente hasta llegar a desaparecer por completo.
En resumen, se eliminan para un alto porcentaje de la población y para los que en principio pueden seguir beneficiándose, lo que les resultará difícil con una renta inferior a 17.000€, es conseguir un crédito y en consecuecia adquirir una vivienda. Una paradoja en sí misma.
Desde que el ejecutivo anunciara la medida en 2009, los ciudadanos con rentas medias/altas que tenían pensado comprar una vivienda, y lo han hecho hasta diciembre de 2010, se han beneficiado, y en consecuencia han promovido un ligero aumento en la compra, activando así la economía, y convirtiéndose en un espejismo de recuperación.
Pero este primer trimestre de 2011 ha sufrido una caída importante por varios motivos; la aplicación de las citadas reducciones fiscales, la subida del tipo de interés, el aumento del paro, la reticencia de los bancos a la concesión de créditos, las restricciones en valor de tasación impuestas por la ley de Basilea, etc, lo que hace preveer que el precio de la vivienda tienda a bajar en los próximos meses considerablemente, como medida única y necesaria para una verdadera activación.
Noelia Belenguer.
El acceso a una vivienda en España, a pesar del stock de pisos sin vender, es realmente difícil.
Los precios apenas han bajado, y el poder comprar la primera vivienda, se convierte en una odisea.
La renta familiar, los sueldos, no son equiparables al precio de una vivienda, con lo cual esta relación lo hace más complicado.

La actuales Ayudas a la Vivienda del Plan 2009-2012, en su última reprogramación, incluía la eliminación de la Ayuda a la compra directa de VPO debido al recorte presupuestario, decisión que no ha ayudado de modo alguno a los futuros compradores.
No hay que dejar de lado el papel fundamental de las entidades bancarias que exigen cada vez más garantías para lograr un crédito y poder así comprar la vivienda.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI) los precios de las viviendas han bajado entre un 10 % y un 20 %, lo que resulta considerable, pero personalmente opino que deben bajar mucho más, ya que España tenía una burbuja inmobiliaria extrema antes de la crisis.
Carolina Pillado Bringas